El calendario derrama sus hojas cada mes anunciando que los años se hacen cortos y que mi vida se apaga cada dia... anuncia en cada hoja que un minuto de felicidad es solo un segundo comparado con una hora de tristeza.
Los relojes de mi casa se muestran ironicos conmigo y me recuerdan a cada rato que solo soy una más en esta inmensa urbe y que por más que me esfuerze las multitudes arrasan mi ser y aplastan mis manos que quieren aferrarse a los eslabones de los sueños y las ideas frescas...
Cuando miro en el espejo una imagen difusa sobre mí... cuando veo mi reflejo en un charco de agua... me doy cuenta de que no se quien soy y no se que hago aquí entrelazando mis brazos al recuerdo de una infancia dormida, llena de sueños y colores vivos que con el tiempo se han ido opacando ante una adultez que yo no pedí y que sin embargo amenazaba con llegar en cada centimetro de mi cuerpo, en cada linea de mi rostro, en cada momento al sol...
Y ahora... ahora nada... espero lo que todos esperan... un futuro que no esta escrito, una casa que quizás no tendré, un perro que quizás no tendré, un marido que quizas no me amará, unos hijos que no me conocerán y una vida que quizás no viviré.
Porque mi futuro no está en las paginas sociales, no está escrito en las estrellas, ni en una revista...
el futuro no existe porque aun no termino de escribir mi presente ni de olvidar mi pasado...
No hay comentarios:
Publicar un comentario