
... Y las tardes se hicieron noches y me detuve a contemplar la brisa del mar que me acariciaba el rostro... el sol se veía a lo lejos despidiendose y llamando a la luna para que cubriera el cielo con su blanca estela, mis ojos ya no brillaban pero despedían extraños reflejos en los tuyos y al mirarte de cerca noté que llorabas porque el verano se iba y el adiós estaba cerca...
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